El ultrasonido pélvico en Monterrey permite ver el útero, el endometrio y los ovarios con ondas de sonido, sin radiación y en una sola cita. Puede hacerse por el abdomen, por vía transvaginal o de las dos formas, según lo que se necesita revisar.
Son rangos generales; en tu valoración te decimos qué esperar en tu caso.
El ultrasonido usa ondas de sonido que rebotan en los órganos y forman una imagen en tiempo real. No emite radiación, así que se puede repetir las veces necesarias y es seguro también durante el embarazo.
En ginecología sirve para revisar los órganos de la pelvis: el útero, su capa interna o endometrio, el cuello uterino y los ovarios. Hay dos vías, y con frecuencia se combinan en el mismo estudio:
| Pélvico abdominal | Transvaginal | |
|---|---|---|
| Cómo se hace | El transductor se desliza sobre el bajo vientre | Un transductor delgado, con funda y gel, se introduce unos centímetros en la vagina |
| Vejiga | Llena | Vacía |
| Ventaja | Vista general de la pelvis; es la opción si no has tenido relaciones con penetración | Más detalle del endometrio y los ovarios |
| Cuándo se prefiere | Útero muy grande o masas que suben hacia el abdomen | Sangrado anormal, dolor pélvico o revisión detallada de los ovarios |
En AlanaGyn el ultrasonido pélvico forma parte de la consulta de ginecología, y tu ginecóloga decide qué vía conviene en tu caso.
Tu ginecóloga puede indicarlo en una revisión preventiva o para estudiar un síntoma. Las razones más frecuentes son:
También se incluye en el chequeo ginecológico, junto con el Papanicolaou y la colposcopia. Si nunca has tenido relaciones con penetración, coméntalo con confianza: el estudio se hace por vía abdominal.
Te indicamos si debes llegar con la vejiga llena o vacía, según la vía que se usará.
Recostada boca arriba, se aplica gel en el bajo vientre y se desliza el transductor. Se siente presión, sobre todo con la vejiga llena.
Después de orinar, se introduce con suavidad un transductor delgado con funda y gel. Causa presión, pero no suele doler.
Se toman medidas e imágenes del útero, el endometrio y los ovarios, y se explican los hallazgos y si hace falta otro estudio.
El estudio suele durar de 15 a 30 minutos. No necesita anestesia ni reposo, y al terminar puedes seguir con tus actividades normales.
Un hallazgo como un quiste pequeño o un mioma muchas veces solo requiere vigilancia. Y si el ultrasonido sale normal pero los síntomas siguen, se revisan con tu ginecóloga.
El ultrasonido pélvico es uno de los estudios más seguros: no usa radiación ni medio de contraste. Las molestias posibles son la incomodidad por la vejiga llena, la presión durante la vía transvaginal y, rara vez, un manchado mínimo después.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
Un ultrasonido tiene más valor cuando se interpreta junto con tu historia y tu exploración. En AlanaGyn el estudio forma parte de tu atención ginecológica, para que los hallazgos se expliquen en contexto y se decida contigo qué sigue. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.
Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Por lo general no duele. Se siente presión, y si hay una zona sensible se avanza con más cuidado. Puedes pedir una pausa en cualquier momento.
Porque la vejiga llena funciona como una ventana: desplaza el intestino y deja pasar mejor el sonido hasta el útero y los ovarios. En la vía transvaginal no hace falta, porque el transductor queda más cerca de esos órganos.
Sí, si se necesita. Para algunos hallazgos, como pólipos o el grosor del endometrio, conviene hacerlo en ciertos días del ciclo, y tu ginecóloga te dirá cuándo.
Puede mostrar cambios que hagan sospechar un problema en el útero o los ovarios, pero la confirmación requiere otros estudios, como una biopsia. Para el cuello uterino, la detección se hace con Papanicolaou y prueba de VPH.
Sí, por vía abdominal. Coméntalo al agendar para que te indiquen cómo llegar con la vejiga llena.
No hay una frecuencia fija para todas. Si no tienes síntomas, tu ginecóloga define si conviene incluirlo en tu revisión; si estás en seguimiento de un mioma o un quiste, el intervalo depende del hallazgo.
Sí. Muestra la posición del dispositivo dentro del útero. Si estás pensando en este método, conoce cómo es la colocación y el retiro del DIU.