El tratamiento para incontinencia urinaria en Monterrey empieza por saber qué tipo de fuga tienes. En AlanaGyn, las ginecólogas valoran tu caso, te orientan con los ejercicios de piso pélvico, que son la base, y te explican cuándo puede ayudar el láser vaginal y cuándo conviene otra opción.
Son rangos generales; en tu valoración te decimos qué esperar en tu caso.
La incontinencia urinaria es la salida involuntaria de orina. Es muy frecuente en mujeres, sobre todo después de los embarazos y partos y a partir de la menopausia, y aun así muchas tardan años en consultar por pena o porque creen que es parte de la edad. Tiene tratamiento, y el primer paso es saber de qué tipo es.
| De esfuerzo | De urgencia | |
|---|---|---|
| Cuándo se escapa | Al toser, reír, cargar o hacer ejercicio | Con una urgencia repentina, aunque la vejiga no esté llena |
| Base del tratamiento | Ejercicios de piso pélvico | Entrenamiento de la vejiga y cambios de hábitos |
| Otras opciones | Pesario, láser vaginal o cirugía, según el caso | Medicamentos con receta y otros tratamientos con urología |
| ¿Ayuda el láser? | Puede ayudar en casos leves, con evidencia limitada | No está indicado para este tipo |
En AlanaGyn la incontinencia la atienden las ginecólogas del área de ginecología estética y funcional.
Vale la pena consultar si las fugas te obligan a usar protector todos los días, si dejaste de hacer ejercicio o de salir tranquila por miedo a mojarte, o si orinas tan seguido que interrumpe tu día o tu sueño.
Busca atención de inmediato si no puedes orinar, si la incontinencia apareció de golpe junto con debilidad o adormecimiento en las piernas o en la zona genital, o si tienes fiebre con dolor en la espalda baja y ardor al orinar. Si ves sangre en la orina, consulta pronto.
La valoración sirve para saber qué tipo de incontinencia tienes y para descartar otras causas, como una infección o una vejiga que no se vacía bien. Suele incluir:
Si tienes ardor al orinar o infecciones que se repiten, primero se atiende la infección de vías urinarias, porque por sí sola puede causar urgencia y fugas.
Los ejercicios de piso pélvico, también llamados ejercicios de Kegel, fortalecen los músculos que sostienen la vejiga y la uretra. Son el primer tratamiento para la incontinencia de esfuerzo y la mixta, y también ayudan a controlar la urgencia.
La clave está en hacerlos bien y con constancia. Es común apretar el abdomen, las piernas o los glúteos en lugar del piso pélvico, por eso conviene aprenderlos con guía, de preferencia con una fisioterapeuta especializada. Las guías recomiendan practicarlos al menos tres meses antes de valorar si funcionan.
Después de la menopausia, la falta de estrógenos adelgaza también los tejidos alrededor de la uretra. En ese caso puede ayudar tratar la atrofia vaginal, sobre todo cuando hay urgencia o infecciones de repetición.
El láser vaginal para la incontinencia de esfuerzo aplica calor controlado en la pared anterior de la vagina, la que queda debajo de la uretra. Se busca que el tejido forme colágeno nuevo y se vuelva más firme, para sostener mejor la uretra durante los esfuerzos. Se usa con láser de erbio o de CO2, la misma tecnología del rejuvenecimiento vaginal con láser, con un protocolo distinto. En tu valoración te decimos con qué equipo se trabaja.
La FDA de Estados Unidos advirtió que no había autorizado estos equipos para tratar la incontinencia urinaria. Por eso, en AlanaGyn el láser se plantea para casos seleccionados, siempre junto con los ejercicios y nunca en lugar de ellos.
Se confirma que tu incontinencia es de esfuerzo, se descartan infección y prolapso importante, y se revisa que tu Papanicolaou esté al día.
Vacías la vejiga y te acomodas como en una revisión ginecológica. Por lo general no hace falta anestesia.
Una pieza delgada que emite el láser se introduce en la vagina para tratar la pared que sostiene la uretra. Se percibe calor, a ratos más intenso.
Recibes las indicaciones para los días siguientes y se agenda la próxima sesión. Los ejercicios de piso pélvico continúan.
Cada sesión dura de 15 a 30 minutos y puedes volver a tus actividades el mismo día. Lo habitual son de 2 a 3 sesiones, cada 4 a 6 semanas.
Lo razonable es esperar menos fugas en casos leves, no que desaparezcan por completo. Si después de las sesiones no hay un cambio que te sirva, se pasa a otra opción en lugar de insistir.
Si en tu valoración se ve que la cirugía es lo que más te conviene, te lo decimos con claridad y te orientamos para que consultes al especialista adecuado.
Escríbenos si tienes fiebre, dolor que aumenta, sangrado abundante o ardor intenso al orinar.
Las molestias habituales son leves y pasajeras: ardor, flujo, manchado o sensación de inflamación en la vagina, y a veces molestia al orinar. Con menos frecuencia puede aparecer una infección urinaria o vaginal.
Con estos equipos se han reportado complicaciones serias, como quemaduras, cicatrices o dolor persistente. Son raras, y por eso el láser debe indicarlo y aplicarlo personal médico después de una valoración ginecológica completa.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
La incontinencia se trata mejor cuando alguien se toma el tiempo de averiguar de qué tipo es. En AlanaGyn la valoran ginecólogas, que te explican tus opciones en orden: ejercicios, hábitos, láser cuando tiene sentido y cirugía con un especialista cuando es lo que te conviene.
La clínica está en Plaza Vistacentro, tercer piso, en la colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.
Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Es frecuente, pero tiene tratamiento y no tienes por qué acostumbrarte a vivir con ellas. Muchas mujeres mejoran con los ejercicios de piso pélvico y algunos cambios de hábitos.
Se siente calor dentro de la vagina, a ratos más intenso, pero la mayoría lo tolera sin anestesia. Si la entrada de la vagina es sensible, puede usarse anestesia en crema.
Por lo general de 2 a 3, cada 4 a 6 semanas. Si hubo mejoría, puede valorarse una sesión de mantenimiento al año.
Ese tipo de fuga suele ser de urgencia, y el láser no está pensado para ella. Se trata con entrenamiento de la vejiga, cambios de hábitos y, si hace falta, medicamentos con receta.
En incontinencia leve, algunas mujeres mejoran lo suficiente con ejercicios y, en casos seleccionados, con láser. Cuando la incontinencia es moderada o intensa, la cirugía suele dar resultados más duraderos. En la valoración te explicamos qué esperar de cada opción.
Se recomienda practicarlos con constancia al menos tres meses antes de valorar el resultado, y después mantenerlos como un hábito.
Se puede valorar fuera del embarazo. Un nuevo embarazo y un parto pueden volver a debilitar el piso pélvico, así que el momento del tratamiento se planea contigo.
Sí, la edad no lo impide. Después de la menopausia también se revisa si hay resequedad de los tejidos, porque puede influir en los síntomas urinarios.
Las actividades diarias, el mismo día. El ejercicio intenso y las relaciones sexuales se retoman después de unos días, según te indique tu ginecóloga.