¿Qué es la incontinencia urinaria y qué tipos hay?

La incontinencia urinaria es la salida involuntaria de orina. Es muy frecuente en mujeres, sobre todo después de los embarazos y partos y a partir de la menopausia, y aun así muchas tardan años en consultar por pena o porque creen que es parte de la edad. Tiene tratamiento, y el primer paso es saber de qué tipo es.

Esfuerzo, urgencia o mixta

  • De esfuerzo: la orina se escapa al toser, reír, estornudar, cargar algo o saltar. Ocurre cuando los músculos y tejidos que sostienen la uretra ya no la cierran bien en el momento de la presión.
  • De urgencia: llegan ganas repentinas e intensas de orinar y no alcanzas a llegar al baño. Se relaciona con una vejiga que se contrae cuando no debe, lo que se conoce como vejiga hiperactiva.
  • Mixta: combina las dos, y por lo general se trata primero la que más molesta.
De esfuerzo De urgencia
Cuándo se escapa Al toser, reír, cargar o hacer ejercicio Con una urgencia repentina, aunque la vejiga no esté llena
Base del tratamiento Ejercicios de piso pélvico Entrenamiento de la vejiga y cambios de hábitos
Otras opciones Pesario, láser vaginal o cirugía, según el caso Medicamentos con receta y otros tratamientos con urología
¿Ayuda el láser? Puede ayudar en casos leves, con evidencia limitada No está indicado para este tipo

En AlanaGyn la incontinencia la atienden las ginecólogas del área de ginecología estética y funcional.

Tratamiento para incontinencia urinaria en Monterrey: paciente con las manos sobre el bajo vientre e ilustración de riñones y vejiga

Cuándo consultar y quién es candidata al láser

Vale la pena consultar si las fugas te obligan a usar protector todos los días, si dejaste de hacer ejercicio o de salir tranquila por miedo a mojarte, o si orinas tan seguido que interrumpe tu día o tu sueño.

El láser puede ser una opción si...

  • Tu incontinencia es de esfuerzo y de leve a moderada.
  • Ya practicas ejercicios de piso pélvico o estás dispuesta a hacerlos.
  • No tienes un prolapso importante ni una infección urinaria activa.
  • Prefieres intentar una opción sin cirugía y entiendes que su respaldo es limitado.

Cuándo acudir a urgencias

Busca atención de inmediato si no puedes orinar, si la incontinencia apareció de golpe junto con debilidad o adormecimiento en las piernas o en la zona genital, o si tienes fiebre con dolor en la espalda baja y ardor al orinar. Si ves sangre en la orina, consulta pronto.

Cómo se identifica tu tipo de incontinencia

La valoración sirve para saber qué tipo de incontinencia tienes y para descartar otras causas, como una infección o una vejiga que no se vacía bien. Suele incluir:

  • Historia clínica: cuándo se escapa la orina, desde cuándo, cuántos partos has tenido, si estás en la menopausia y qué medicamentos tomas.
  • Diario miccional: durante unos días anotas cuánto líquido tomas, cuántas veces orinas y cuándo hay fugas. Es sencillo y aporta mucha información.
  • Exploración ginecológica: se revisan la fuerza del piso pélvico, si hay prolapso y si la orina se escapa al toser.
  • Estudios: un examen de orina y, cuando hace falta, un ultrasonido para medir la orina que queda en la vejiga o un estudio urodinámico.

Si tienes ardor al orinar o infecciones que se repiten, primero se atiende la infección de vías urinarias, porque por sí sola puede causar urgencia y fugas.

La base del tratamiento para incontinencia urinaria

Los ejercicios de piso pélvico, también llamados ejercicios de Kegel, fortalecen los músculos que sostienen la vejiga y la uretra. Son el primer tratamiento para la incontinencia de esfuerzo y la mixta, y también ayudan a controlar la urgencia.

La clave está en hacerlos bien y con constancia. Es común apretar el abdomen, las piernas o los glúteos en lugar del piso pélvico, por eso conviene aprenderlos con guía, de preferencia con una fisioterapeuta especializada. Las guías recomiendan practicarlos al menos tres meses antes de valorar si funcionan.

Hábitos que también ayudan

  • Bajar de peso si hay sobrepeso, porque disminuye la presión sobre la vejiga.
  • Reducir café, té, refrescos y alcohol si notas que aumentan la urgencia.
  • Tomar suficiente agua: restringirla concentra la orina y puede irritar la vejiga.
  • Tratar el estreñimiento y la tos crónica, que aumentan la presión al pujar o al toser.

Después de la menopausia, la falta de estrógenos adelgaza también los tejidos alrededor de la uretra. En ese caso puede ayudar tratar la atrofia vaginal, sobre todo cuando hay urgencia o infecciones de repetición.

Láser para la incontinencia de esfuerzo: qué dice la evidencia

El láser vaginal para la incontinencia de esfuerzo aplica calor controlado en la pared anterior de la vagina, la que queda debajo de la uretra. Se busca que el tejido forme colágeno nuevo y se vuelva más firme, para sostener mejor la uretra durante los esfuerzos. Se usa con láser de erbio o de CO2, la misma tecnología del rejuvenecimiento vaginal con láser, con un protocolo distinto. En tu valoración te decimos con qué equipo se trabaja.

Qué dice la evidencia

  • Lo que se ha visto: en varios estudios, parte de las mujeres con incontinencia de esfuerzo leve refiere menos fugas en los meses posteriores al tratamiento.
  • Lo que no está claro: los estudios que lo comparan contra un procedimiento simulado tienen resultados contradictorios. Algunos encuentran una ventaja y otros no encuentran diferencia, y las revisiones más recientes califican esa evidencia como de baja certeza.
  • Cuánto dura: cuando hay mejoría, tiende a disminuir con los meses.

La FDA de Estados Unidos advirtió que no había autorizado estos equipos para tratar la incontinencia urinaria. Por eso, en AlanaGyn el láser se plantea para casos seleccionados, siempre junto con los ejercicios y nunca en lugar de ellos.

Cómo es el tratamiento con láser

1

Confirmación

Se confirma que tu incontinencia es de esfuerzo, se descartan infección y prolapso importante, y se revisa que tu Papanicolaou esté al día.

2

Preparación

Vacías la vejiga y te acomodas como en una revisión ginecológica. Por lo general no hace falta anestesia.

3

Aplicación

Una pieza delgada que emite el láser se introduce en la vagina para tratar la pared que sostiene la uretra. Se percibe calor, a ratos más intenso.

4

Seguimiento

Recibes las indicaciones para los días siguientes y se agenda la próxima sesión. Los ejercicios de piso pélvico continúan.

Cada sesión dura de 15 a 30 minutos y puedes volver a tus actividades el mismo día. Lo habitual son de 2 a 3 sesiones, cada 4 a 6 semanas.

¿Tienes dudas antes de agendar? Escríbenos por WhatsApp y te orientamos para tu valoración.
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Qué esperar y cuándo conviene otra opción

  • Sesiones: de 2 a 3, cada 4 a 6 semanas.
  • Evaluación: el resultado se valora de 1 a 3 meses después de la última sesión, con tu diario miccional y con lo que notas en tu día a día.
  • Mantenimiento: si hubo mejoría y empieza a perderse, puede valorarse una sesión al año.

Lo razonable es esperar menos fugas en casos leves, no que desaparezcan por completo. Si después de las sesiones no hay un cambio que te sirva, se pasa a otra opción en lugar de insistir.

Cuándo conviene otra opción

  • Pesario para incontinencia: un dispositivo de silicón que se coloca en la vagina y da soporte a la uretra. Algunas mujeres lo usan solo para hacer ejercicio.
  • Cirugía con un especialista: cuando la incontinencia de esfuerzo es moderada o intensa, no mejoró con los ejercicios y afecta tu calidad de vida, se valora una cirugía, como la colocación de una cinta debajo de la uretra. Es la opción con resultados más duraderos y la realiza un especialista en uroginecología o urología.
  • Tratamiento de la urgencia: entrenamiento de la vejiga, cambios de hábitos y, si hace falta, medicamentos con receta. Cuando no hay respuesta, urología cuenta con otros tratamientos.

Si en tu valoración se ve que la cirugía es lo que más te conviene, te lo decimos con claridad y te orientamos para que consultes al especialista adecuado.

Cuidados antes y después del láser

Antes de cada sesión

  • Si tienes ardor al orinar, flujo anormal o un brote de herpes, avísanos antes de la cita para posponerla.
  • Programa la sesión fuera de tu menstruación, si todavía la tienes.
  • No tengas relaciones ni uses óvulos o cremas vaginales en los dos días previos, salvo que se te indique otra cosa.

Después

  • Unos días puede haber flujo, ardor leve o un ligero manchado.
  • Espera de 3 a 7 días para tener relaciones sexuales o usar tampones.
  • Durante los primeros días, evita el ejercicio intenso y cargar cosas pesadas.
  • Retoma tus ejercicios de piso pélvico cuando te lo indiquemos.

Escríbenos si tienes fiebre, dolor que aumenta, sangrado abundante o ardor intenso al orinar.

Riesgos y contraindicaciones

Las molestias habituales son leves y pasajeras: ardor, flujo, manchado o sensación de inflamación en la vagina, y a veces molestia al orinar. Con menos frecuencia puede aparecer una infección urinaria o vaginal.

Con estos equipos se han reportado complicaciones serias, como quemaduras, cicatrices o dolor persistente. Son raras, y por eso el láser debe indicarlo y aplicarlo personal médico después de una valoración ginecológica completa.

Cuándo no se recomienda o se pospone

  • Embarazo.
  • Infección urinaria o vaginal activa, incluido el herpes.
  • Incontinencia de urgencia sin componente de esfuerzo, o una vejiga que no se vacía bien.
  • Prolapso moderado o avanzado.
  • Sangrado genital sin diagnóstico o Papanicolaou anormal pendiente de estudio.
  • Cáncer ginecológico activo o radioterapia en la pelvis, que se valoran con tu oncólogo.
  • Posparto reciente, que se valora caso por caso.

Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.

Un plan paso a paso

La incontinencia se trata mejor cuando alguien se toma el tiempo de averiguar de qué tipo es. En AlanaGyn la valoran ginecólogas, que te explican tus opciones en orden: ejercicios, hábitos, láser cuando tiene sentido y cirugía con un especialista cuando es lo que te conviene.

La clínica está en Plaza Vistacentro, tercer piso, en la colonia Buenos Aires.

Atención personalizada

Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.

Salud y estética en un mismo lugar

Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.

Ubicación

Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.

Horario amplio

Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.

Quién te atiende

Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.

Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.

Equipo médico de AlanaGyn: Dra. Angelina Martínez Longoria, Dra. Nancy y Dra. Karla Mata Mejía

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En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.

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Preguntas frecuentes sobre incontinencia urinaria

Es frecuente, pero tiene tratamiento y no tienes por qué acostumbrarte a vivir con ellas. Muchas mujeres mejoran con los ejercicios de piso pélvico y algunos cambios de hábitos.

Se siente calor dentro de la vagina, a ratos más intenso, pero la mayoría lo tolera sin anestesia. Si la entrada de la vagina es sensible, puede usarse anestesia en crema.

Por lo general de 2 a 3, cada 4 a 6 semanas. Si hubo mejoría, puede valorarse una sesión de mantenimiento al año.

Ese tipo de fuga suele ser de urgencia, y el láser no está pensado para ella. Se trata con entrenamiento de la vejiga, cambios de hábitos y, si hace falta, medicamentos con receta.

En incontinencia leve, algunas mujeres mejoran lo suficiente con ejercicios y, en casos seleccionados, con láser. Cuando la incontinencia es moderada o intensa, la cirugía suele dar resultados más duraderos. En la valoración te explicamos qué esperar de cada opción.

Se recomienda practicarlos con constancia al menos tres meses antes de valorar el resultado, y después mantenerlos como un hábito.

Se puede valorar fuera del embarazo. Un nuevo embarazo y un parto pueden volver a debilitar el piso pélvico, así que el momento del tratamiento se planea contigo.

Sí, la edad no lo impide. Después de la menopausia también se revisa si hay resequedad de los tejidos, porque puede influir en los síntomas urinarios.

Las actividades diarias, el mismo día. El ejercicio intenso y las relaciones sexuales se retoman después de unos días, según te indique tu ginecóloga.

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