El tratamiento del sangrado menstrual anormal en Monterrey empieza por encontrar la causa: reglas muy abundantes, muy largas, irregulares o sangrados fuera de tiempo tienen explicación y opciones. En AlanaGyn te atienden ginecólogas que te ayudan a ordenar tus síntomas y a decidir el siguiente paso.
Se habla de sangrado menstrual anormal, o sangrado uterino anormal, cuando la regla cambia en cantidad, duración o frecuencia, o cuando aparece sangrado fuera de ella. Es uno de los motivos más comunes de consulta ginecológica y puede presentarse a cualquier edad.
Como guía general, una regla se considera dentro de lo esperado cuando llega cada 24 a 38 días, dura hasta 8 días, cambia poco de un mes a otro y no te obliga a modificar tu rutina por la cantidad de sangre.
En ginecología las causas se ordenan con una clasificación internacional llamada PALM-COEIN. Las cuatro primeras letras son cambios en el útero que suelen verse en un ultrasonido o en una biopsia:
Las otras cinco no forman una lesión visible y se identifican con tu historia clínica y algunos análisis:
Antes de buscar cualquiera de ellas se descarta un embarazo, porque un sangrado inesperado también puede deberse a un embarazo o a una complicación de él.
Consulta si notas alguno de estos cambios, sobre todo si se repite dos o tres ciclos:
Después de la menopausia, cualquier sangrado, aunque sea un manchado leve, debe revisarse pronto. Casi siempre tiene una causa benigna, pero es también la señal que permite detectar a tiempo el cáncer de endometrio.
En la adolescencia es común que los ciclos sean irregulares, pero una regla muy abundante desde el inicio merece consulta, porque puede ser la primera pista de un problema de coagulación.
Revisamos cómo son tus reglas, desde cuándo cambiaron, qué medicamentos tomas y si tú o tu familia sangran con facilidad.
Se revisa el cuello del útero para descartar lesiones o pólipos visibles. Si te corresponde, se toma tu Papanicolaou.
Prueba de embarazo y, según el caso, biometría hemática y pruebas de tiroides, prolactina o coagulación.
El ultrasonido pélvico, de preferencia transvaginal, muestra pólipos, miomas, adenomiosis y el grosor del endometrio.
En algunos casos hace falta un paso más. La biopsia endometrial toma una muestra pequeña del interior del útero y se recomienda sobre todo a partir de los 45 años, o antes si hay factores de riesgo o un sangrado que no mejora con tratamiento. La histeroscopia permite ver la cavidad con una cámara delgada y retirar un pólipo en el mismo procedimiento.
El tratamiento del sangrado menstrual anormal depende de la causa, de tu edad, de si quieres embarazarte y de cuánto afecta tu vida diaria. Busca dos cosas: controlar el sangrado y atender lo que lo provoca.
Si tienes anemia, se indica hierro. El efecto de un tratamiento hormonal se valora después de unos tres meses, porque los primeros ciclos pueden traer manchados; si no hay mejoría, se replantea el diagnóstico.
Un sangrado abundante que se repite mes con mes puede causar anemia, con cansancio y dificultad para concentrarte. Algunas causas, como la hiperplasia del endometrio, pueden avanzar si no se atienden; por eso un sangrado anormal merece revisión aunque no duela.
Los tratamientos hormonales pueden dar manchado al inicio o sensibilidad en los senos. Los que contienen estrógeno no se recomiendan si fumas y tienes más de 35 años, si tienes migraña con aura o antecedente de trombosis, y el ácido tranexámico tampoco se indica con antecedente de trombosis.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
Un sangrado anormal se entiende mejor con una buena conversación y un ultrasonido. En AlanaGyn te atienden ginecólogas que revisan contigo tu registro de reglas, te explican la causa probable y te proponen opciones según tu etapa de vida, dentro de nuestra consulta de ginecología. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.
Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Si cambias la toalla cada una o dos horas, usas doble protección, te levantas en la noche a cambiarte o dejas de hacer actividades por la regla, vale la pena consultarlo.
Un manchado aislado a mitad del ciclo o en los primeros meses de un anticonceptivo hormonal puede ser esperado. Si se repite o aparece después de las relaciones, conviene revisarlo.
Muchas veces ayudan, pero no son adecuadas para todas y no deben iniciarse sin valoración. Primero se busca la causa del sangrado.
Depende de dónde están. Los que crecen hacia el interior del útero son los que más se relacionan con reglas abundantes; muchos otros no dan síntomas.
En los años previos a la menopausia es común que los ciclos se vuelvan irregulares. Aun así, las reglas muy abundantes o el sangrado entre reglas deben revisarse, porque en esta etapa son más frecuentes los pólipos, los miomas y la hiperplasia.
Sí. Perder mucha sangre cada mes agota las reservas de hierro. Se detecta con una biometría hemática.
Evita automedicarte con hormonas o con medicamentos que no te hayan indicado. Registra cómo es tu sangrado y, si aparecen señales de alarma, acude a urgencias.