¿Qué es el PRP íntimo?

Para preparar el PRP, o plasma rico en plaquetas, se toma una muestra de tu sangre y se procesa en una centrífuga que separa sus componentes. Se conserva la parte del plasma con más plaquetas, que además de participar en la coagulación liberan sustancias que intervienen en la reparación de los tejidos.

En el PRP íntimo, ese concentrado se aplica con una aguja muy fina en zonas de la vulva o de la pared vaginal. Se busca aprovechar esas señales de reparación para mejorar la calidad del tejido. Es la misma base del plasma rico en plaquetas facial, aplicada a otra zona y con otros objetivos.

En redes sociales se anuncia con nombres comerciales y con promesas sobre el orgasmo, el deseo o el "rejuvenecimiento" de la zona. Esas promesas no tienen respaldo científico suficiente, y en AlanaGyn no las hacemos. Es uno de los tratamientos de ginecología estética con menos estudios, así que vale la pena conocer bien lo que se sabe.

Qué dice la evidencia

El PRP íntimo se ha estudiado en pocas situaciones, y casi siempre en grupos pequeños de pacientes:

  • Liquen escleroso vulvar: es donde hay más estudios, como complemento del tratamiento con corticoides. Los resultados de los estudios controlados no han sido consistentes.
  • Resequedad y atrofia de la menopausia: estudios pequeños, la mayoría sin grupo de comparación, con mejoría en algunos síntomas.
  • Dolor en las relaciones y función sexual: estudios iniciales, con resultados variables y difíciles de comparar entre sí.
  • Incontinencia urinaria de esfuerzo: muy pocos estudios y de calidad limitada.

Faltan estudios grandes y bien controlados, una forma estándar de preparar y aplicar el plasma y datos de largo plazo. Las revisiones más recientes coinciden en que los resultados iniciales son alentadores en algunos casos, pero no permiten sacar conclusiones firmes.

Lo que hoy no se puede afirmar

No hay pruebas suficientes de que el PRP íntimo aumente el deseo sexual, facilite el orgasmo o estreche la vagina. Tampoco de que sustituya a los tratamientos de primera línea, como los corticoides en el liquen escleroso o los estrógenos locales en la atrofia.

Cuándo podría valorarse

Podría valorarse si...

  • Tienes liquen escleroso controlado con tu tratamiento, pero persisten molestias, y tu ginecóloga lo considera un complemento razonable.
  • Tienes resequedad o atrofia y las opciones habituales no te han bastado o no puedes usarlas.
  • Prefieres un tratamiento elaborado con tu propia sangre y entiendes que su evidencia es limitada.
  • Tu salud general es buena y no tomas anticoagulantes.

Antes de pensar en PRP conviene tener un diagnóstico claro. Las molestias de la vulva pueden deberse a infecciones, a un liquen escleroso o a la atrofia vaginal de la menopausia, y cada una tiene tratamientos con más respaldo.

Si lo que te preocupa es el deseo o la respuesta sexual, lo más útil suele ser una consulta de salud sexual, que revise causas físicas, hormonales, emocionales y de pareja.

Cómo es la sesión

1

Valoración

Se hace una exploración ginecológica, se revisan tus medicamentos y antecedentes, y se acuerda en qué zona y con qué objetivo se aplicaría.

2

Toma de sangre

Se extrae una muestra de tu brazo con material estéril y desechable, y se procesa en la centrífuga.

3

Anestesia

Mientras se prepara el plasma, se coloca anestesia en crema en la zona durante 20 a 30 minutos.

4

Aplicación

El plasma se aplica con una aguja muy fina en los puntos acordados. Esta parte toma pocos minutos.

La cita completa dura de 45 a 60 minutos, incluido el tiempo de la anestesia. Al terminar puedes irte a casa y hacer actividades tranquilas.

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Sesiones y qué esperar

  • Sesiones: los protocolos publicados varían. Lo más común es de 1 a 3, una al mes.
  • Cuándo se valora: cualquier cambio es gradual y se revisa semanas después de la última sesión.
  • Duración: no hay datos suficientes para saber cuánto dura el efecto, si lo hay.

Lo prudente es plantear el PRP como una prueba con objetivos claros: qué síntoma quieres mejorar y cómo vas a notar si mejoró. Si después de las sesiones no hay un cambio útil, no tiene sentido continuar, y se revisan contigo otras opciones.

Cuidados antes y después

Antes

  • Hidrátate bien y come algo ligero antes de la cita.
  • Avísanos si tomas anticoagulantes, aspirina, antiinflamatorios o suplementos como omega 3 o ginkgo. No suspendas nada por tu cuenta.
  • Si tienes flujo anormal, ardor al orinar o un brote de herpes, la sesión se pospone.
  • Si todavía menstrúas, agenda la cita fuera de tus días de regla.

Después

  • Es normal sentir inflamación o sensibilidad, o tener un pequeño moretón, de 1 a 3 días.
  • Puedes aplicar frío envuelto en una tela, por periodos cortos.
  • Usa ropa interior de algodón y prendas holgadas.
  • Evita las relaciones sexuales, la alberca y la tina durante 2 o 3 días.
  • Pregunta qué analgésico puedes tomar: los antiinflamatorios pueden no convenir los primeros días.

Escríbenos si tienes fiebre, dolor que aumenta, inflamación importante o secreción con mal olor.

Riesgos y contraindicaciones

Como el plasma sale de tu propia sangre, las reacciones alérgicas son muy poco probables. Los efectos más comunes son leves: dolor al momento de la aplicación, inflamación, moretones y sensibilidad en la zona, y una molestia pequeña en el brazo donde se tomó la muestra.

Con menos frecuencia puede haber infección, sangrado en el sitio de aplicación, molestia al orinar los primeros días o un mareo durante la toma de sangre. Se previenen con material estéril, una técnica cuidadosa y una valoración previa.

Cuándo no se recomienda

  • Embarazo y lactancia.
  • Infección vaginal o urinaria, o herpes activo.
  • Trastornos de la coagulación o de las plaquetas, o uso de anticoagulantes.
  • Anemia importante.
  • Cáncer activo o en tratamiento, sobre todo ginecológico.
  • Sangrado genital o lesiones de la vulva que no se han estudiado.

Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.

Primero, un diagnóstico

Con un tratamiento de evidencia limitada, lo más valioso es que alguien te diga con claridad qué puede aportar y qué no. En AlanaGyn el PRP íntimo se plantea solo después de una valoración ginecológica y como complemento de los tratamientos con más respaldo. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.

Atención personalizada

Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.

Salud y estética en un mismo lugar

Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.

Ubicación

Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.

Horario amplio

Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.

Quién te atiende

Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.

Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.

Equipo médico de AlanaGyn: Dra. Angelina Martínez Longoria, Dra. Nancy y Dra. Karla Mata Mejía

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En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.

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Preguntas frecuentes del PRP íntimo

Con anestesia en crema, la mayoría siente piquetes y presión tolerables. Es una zona sensible, así que se avanza con cuidado y a tu ritmo.

No hay evidencia suficiente para afirmarlo. Si te preocupa tu respuesta sexual, conviene una valoración más amplia, porque suelen influir causas físicas, hormonales, emocionales y de pareja.

Los protocolos varían. Lo más común es de 1 a 3 sesiones, una al mes, y después se valora si hubo un cambio que justifique continuar.

Hay muy pocos estudios y de calidad limitada. Para la incontinencia de esfuerzo, la base son los ejercicios de piso pélvico; aquí explicamos las opciones de tratamiento para la incontinencia urinaria.

Hay clínicas que aplican el PRP después del láser, pero no se ha demostrado que juntos funcionen mejor que por separado. Si te interesa, se analiza en tu valoración junto con lo que se sabe del láser vaginal.

Por lo general después de 2 o 3 días, cuando bajó la inflamación. Tu ginecóloga te da la indicación para tu caso.

Reduce mucho el riesgo de alergia, pero sigue siendo un procedimiento con aguja. Lo importante es que se haga con material estéril, en un establecimiento médico y después de una valoración.

No se recomienda. Se pospone hasta terminar esas etapas.

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