El tratamiento de quistes de ovario en Monterrey empieza por saber qué tipo de quiste tienes, porque la mayoría son benignos y muchos desaparecen solos. En AlanaGyn una ginecóloga revisa tu caso y te explica si conviene vigilarlo, tratarlo u operarlo.
Un quiste de ovario es una bolsa con líquido que se forma dentro o sobre el ovario. Son muy comunes en la etapa reproductiva y casi siempre son benignos.
Son los más frecuentes y se forman como parte del ciclo menstrual normal:
La mayoría desaparece por sí sola en uno a tres ciclos menstruales, sin tratamiento.
| Tipo | Qué es | Qué se hace por lo general |
|---|---|---|
| Endometrioma | Quiste con sangre antigua, causado por la endometriosis | Tratamiento hormonal o cirugía, según su tamaño, el dolor y tus planes de embarazo |
| Dermoide | Quiste benigno que puede contener grasa, pelo u otros tejidos | Se retira con cirugía, porque no desaparece y puede torcer el ovario |
| Cistadenoma | Tumor benigno lleno de líquido que puede crecer bastante | Cirugía cuando es grande o sigue creciendo |
| Quiste complejo | Tiene partes sólidas, tabiques gruesos o mucho flujo de sangre | Estudios adicionales y, si hace falta, valoración por oncología ginecológica |
Los ovarios del síndrome de ovario poliquístico tienen muchos folículos pequeños; esos folículos no se manejan como quistes ni se operan.
Muchos quistes no dan síntomas y se encuentran por casualidad en un ultrasonido. Cuando sí los dan, pueden causar:
Consulta si tienes dolor pélvico que se repite, si te encontraron un quiste y no sabes de qué tipo es o si te pidieron vigilarlo y no has repetido el estudio.
Después de la menopausia los quistes funcionales son poco comunes, así que cualquier quiste nuevo en esa etapa se estudia con más detalle.
Revisamos tus síntomas, la fecha de tu última regla, tu método anticonceptivo y tus antecedentes de endometriosis o de cáncer en la familia.
En edad reproductiva se descarta un embarazo, porque un embarazo fuera del útero puede confundirse con un quiste.
Es el estudio clave. Permite medir el quiste y saber si es simple, solo con líquido, o complejo, con partes sólidas o tabiques. Así es el ultrasonido transvaginal.
Si el quiste tiene características dudosas, pueden pedirse marcadores en sangre, como el CA-125, o una resonancia magnética.
Ningún análisis de sangre por sí solo dice si un quiste es benigno. Lo que más orienta es cómo se ve en el ultrasonido, junto con tu edad y tus síntomas.
Si el quiste es simple o parece funcional, lo habitual es repetir el ultrasonido en algunas semanas, de preferencia en otra fase del ciclo, para confirmar que se redujo o desapareció. Mientras tanto, el dolor se controla con el analgésico que te indique tu médica.
Las pastillas anticonceptivas no hacen que un quiste que ya existe desaparezca más rápido. Al evitar la ovulación, en cambio, pueden prevenir nuevos quistes funcionales en mujeres que los forman con frecuencia.
Siempre que es posible se retira solo el quiste y se conserva el ovario, una cirugía llamada cistectomía, con frecuencia por laparoscopia. En algunos casos, sobre todo después de la menopausia, se retira el ovario completo.
Los quistes funcionales no afectan la fertilidad. Cuando se opera un ovario se cuida el tejido sano para conservar la reserva de óvulos, algo que pesa mucho en la decisión si planeas embarazarte.
La mayoría de los quistes no causa complicaciones, pero hay dos que requieren atención inmediata:
La cirugía de ovario tiene los riesgos de cualquier procedimiento, como sangrado, infección o adherencias, y existe la posibilidad de que se forme un nuevo quiste.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
Ante un quiste, lo que más tranquiliza es entender qué es. En AlanaGyn te atienden ginecólogas que revisan las características del quiste, te explican si conviene esperar y te dan una fecha clara para el control. Conoce nuestra consulta ginecológica en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.
Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
La gran mayoría son benignos, sobre todo en mujeres en edad reproductiva. Las características en el ultrasonido y tu edad ayudan a saber si hace falta estudiarlo más.
Los funcionales, sí: suelen desaparecer en uno a tres ciclos. Otros tipos, como los dermoides o los endometriomas, no desaparecen por sí solos.
No hay una sola medida. Además del tamaño cuenta cómo se ve, si causa síntomas, si persiste y tu edad. En tu consulta te explicamos qué aplica en tu caso.
No aceleran la desaparición de un quiste que ya existe. Pueden ayudar a prevenir nuevos quistes funcionales en mujeres que los forman con frecuencia.
En la mayoría de los casos, sí. Los quistes funcionales no afectan la fertilidad. Si se trata de un endometrioma o si requiere cirugía, el plan se hace cuidando tu reserva de óvulos.
Por lo general, sí. Si el quiste es grande puede recomendarse evitar el ejercicio de alto impacto hasta el control, por el riesgo de torsión.
La señal principal es un dolor repentino y muy intenso en la pelvis, a menudo con náusea, vómito o mareo. Ante ese dolor, acude a urgencias sin esperar a una cita.
Puede pasar, sobre todo con los endometriomas y en mujeres que forman quistes funcionales con frecuencia. Por eso el seguimiento continúa después de la cirugía.