El control de peso en Monterrey con enfoque médico empieza por entender por qué cambió tu peso: hormonas, sueño, alimentación, actividad, medicamentos o etapas como el posparto y la menopausia. Con esa información se arma un plan realista y con seguimiento.
El peso depende de muchas cosas a la vez: lo que comes, cuánto te mueves, cómo duermes, el estrés, tus hormonas, algunos medicamentos y la genética. Por eso las dietas iguales para todas suelen fallar a mediano plazo, aunque al principio parezcan funcionar.
Un programa médico de control de peso parte de una valoración y busca dos cosas: mejorar tu salud y que el cambio se pueda sostener. La báscula importa, y también la cintura, la presión, la glucosa, tu energía y tu relación con la comida.
En una clínica dedicada a la mujer se toman en cuenta, además, etapas que cambian el peso y la forma del cuerpo, como el posparto o la transición a la menopausia. Este servicio forma parte del área de medicina estética y bienestar de AlanaGyn.
Si tienes atracones frecuentes, sientes culpa intensa al comer o haces cosas para compensar, como vomitar, usar laxantes o ayunar por días, coméntalo con confianza. En ese caso lo prioritario es la atención en salud mental, y el plan se adapta a ese tratamiento.
Historia clínica, medicamentos, ciclos menstruales, sueño y hábitos. Se miden peso, talla, cintura y presión arterial.
Si hacen falta, se solicitan análisis como glucosa, perfil de lípidos, función tiroidea o pruebas hormonales, según tu caso.
Alimentación, actividad física y sueño, con metas pequeñas que se ajustan a tus horarios y tus gustos.
Citas periódicas para revisar avances, resolver obstáculos y ajustar el plan. Si hay indicación, se valora un medicamento.
La frecuencia de las citas se acuerda contigo desde la primera visita, según tus metas y tu avance.
El plan busca que comas bien la mayor parte del tiempo: verduras, proteína suficiente, fibra y porciones acordes a tu gasto, con espacio para la comida que disfrutas y sin listas de alimentos prohibidos. Las dietas muy restrictivas suelen traer hambre, pérdida de músculo y rebote.
Las guías recomiendan para adultos al menos 150 minutos a la semana de actividad moderada, como caminar a paso rápido, y ejercicios de fuerza dos o más días. Si hoy no te mueves, se empieza con mucho menos y se aumenta poco a poco. La fuerza ayuda a conservar el músculo mientras bajas de peso.
Dormir poco se asocia con más hambre, más antojos y aumento de peso. En adultos se recomiendan 7 horas de sueño o más. Si roncas fuerte o los bochornos interrumpen tu descanso, coméntalo en tu cita.
Existen medicamentos aprobados para tratar la obesidad. Se consideran cuando la valoración lo justifica, por lo general con un índice de masa corporal de 30 o más, o de 27 o más con alguna enfermedad relacionada con el peso. Siempre van con receta, seguimiento médico y junto con los cambios de hábitos.
No los compres en internet: la COFEPRIS ha emitido alertas por versiones falsificadas de medicamentos para bajar de peso.
No vamos a prometerte una cantidad de kilos ni una fecha. El ritmo depende de tu punto de partida, de tu salud y de los cambios que puedas sostener.
Lo que sí se sabe es que una disminución moderada y sostenida, del orden de 5 a 10 % del peso, ya se asocia con mejoras en la presión arterial, la glucosa y los lípidos. Por eso también se miden la cintura, los análisis, el sueño y la energía. Las semanas sin avance son normales y se revisan en el seguimiento.
En la menopausia es común que la grasa se acumule en el abdomen y se pierda músculo. Si tienes síntomas, la consulta de menopausia ayuda a atenderlos; la terapia hormonal se indica para síntomas como los bochornos y no está pensada para bajar de peso.
Un plan supervisado busca evitar los riesgos de las medidas extremas, que son los más comunes:
Mientras usas un medicamento para bajar de peso presentas dolor abdominal intenso o que no cede, vómito persistente, señales de deshidratación, o piel u ojos amarillos.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
Bajar de peso con salud pide paciencia y acompañamiento. En AlanaGyn el control de peso parte de una valoración médica y de un plan que toma en cuenta tu etapa hormonal y tu ritmo de vida, con la consulta de ginecología en el mismo lugar. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Nancy, Medicina estética. Especialista en Estética Facial y Corporal. Cédula profesional 12147911, cédula de especialidad 14154785.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Nadie puede prometerte una cifra. Depende de tu punto de partida, de tu salud y de los cambios que puedas sostener. En la valoración se acuerdan metas realistas y el avance se mide también con la cintura y los análisis.
Solo si la valoración lo justifica y no hay contraindicaciones. Cuando se indica uno, va con receta y seguimiento, y sin dejar de lado los cambios de hábitos.
Con la mayoría de los métodos hormonales, los estudios no muestran un aumento importante, aunque algunas mujeres notan cambios. Con la inyección trimestral sí se ha descrito aumento en algunas usuarias. No suspendas tu método sin hablarlo con tu ginecóloga.
Con la baja de estrógenos y la edad cambia la distribución de la grasa, se pierde músculo y el gasto de energía disminuye; además, el sueño suele alterarse. Por eso el plan pone atención especial en la fuerza, la proteína y el descanso.
No. Las lipoenzimas y otras inyecciones para grasa localizada actúan solo en zonas pequeñas y no cambian el peso.
Sí, con un plan adaptado. La lactancia pide más energía y líquidos, así que en esa etapa no se indican dietas restrictivas ni medicamentos para bajar de peso.