La depilación láser en Monterrey te permite reducir el vello de piernas, brazos, axilas, zona íntima y rostro de forma progresiva y duradera. En AlanaGyn se realiza en un entorno médico, con un plan de sesiones definido según tu piel y tu tipo de vello.
La depilación láser es un procedimiento que reduce el vello de forma progresiva y duradera mediante luz. El láser emite una energía que es absorbida por la melanina, el pigmento que da color al vello. Esa energía se transforma en calor y daña el folículo, que es la estructura donde nace el pelo, sin lastimar la piel que lo rodea cuando el equipo se usa con los parámetros correctos.
Un folículo dañado tarda mucho más en producir vello, lo hace más fino y claro, o deja de producirlo. El término médico correcto es reducción permanente del vello: la mayoría de las personas consigue una disminución muy importante, y con el tiempo puede necesitar alguna sesión de mantenimiento.
El vello crece en ciclos y solo responde al láser cuando está en fase de crecimiento activo. En cualquier momento, solo una parte de tus vellos está en esa fase. Cada sesión trata a los que sí lo están, y las siguientes alcanzan a los demás. Por eso la depilación láser en Monterrey, como en cualquier lugar, se plantea como un plan y no como una visita única.
El resultado depende del contraste entre el color de tu piel y el de tu vello, y del tipo de tecnología que se utilice.
| Característica | Cómo suele responder |
|---|---|
| Vello oscuro y grueso | Es el que mejor responde, porque tiene más melanina. |
| Vello castaño claro o fino | Responde, aunque puede requerir más sesiones. |
| Vello rubio, pelirrojo, gris o blanco | Responde poco o nada, por su falta de pigmento. |
| Piel clara | Permite trabajar con mayor margen de energía. |
| Piel morena o bronceada | Puede tratarse con el equipo y los parámetros adecuados, con más precaución. |
Si tienes vello abundante en mentón, patillas, pecho o abdomen, acompañado de periodos irregulares o acné, puede haber una causa hormonal de fondo, como el síndrome de ovario poliquístico. En ese caso el láser ayuda, pero conviene además una revisión médica. Tener ginecología en la misma clínica facilita esa valoración conjunta.
Prácticamente cualquier zona con vello pigmentado se puede tratar. Estas son las más solicitadas:
Dos zonas tienen particularidades y por eso cuentan con su propia página: la depilación láser de axilas, que es de las más rápidas, y la depilación láser de bikini y brasileño, donde la piel es más sensible.
Muchas pacientes combinan varias zonas en la misma cita para aprovechar el tiempo. En la valoración se define qué combinación es práctica para ti.
Se revisa tu tipo de piel y de vello, tus medicamentos y tu exposición reciente al sol.
La piel debe estar limpia y rasurada. Se delimita el área que se va a tratar.
Tú y quien opera el equipo usan lentes especiales durante toda la sesión.
La energía se configura según tu piel, tu vello y la zona. Puede hacerse una prueba en un área pequeña.
El aplicador recorre la zona de forma ordenada. Se siente calor rápido en cada disparo.
Se calma la piel con un producto hidratante y recibes las indicaciones para los días siguientes.
La duración depende del área: unos minutos en zonas pequeñas y hasta cerca de una hora en piernas completas. La sensación se describe como un calor rápido o un pequeño golpe de liga, que varía según la zona y tu sensibilidad.
Después de cada sesión, el vello tratado no desaparece al instante. Se va desprendiendo solo durante una a tres semanas, y a veces parece que sigue creciendo cuando en realidad está siendo expulsado.
Los cambios hormonales, como un embarazo, la menopausia o ciertos tratamientos, pueden activar folículos que estaban inactivos y hacer que aparezca vello nuevo con los años.
Mucha gente inicia en otoño o invierno porque es más fácil evitar el sol y llegar al verano con avance. Aun así, puede hacerse todo el año si proteges la zona. En una ciudad tan soleada como Monterrey, lo importante es no broncearte antes ni después de cada sesión.
Realizada por personal capacitado y con la valoración adecuada, la depilación láser es un procedimiento seguro. Los efectos más habituales son pasajeros: enrojecimiento, sensación de calor y ligera inflamación alrededor de los folículos.
Con menos frecuencia pueden presentarse:
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
La depilación láser parece sencilla, pero trabaja con energía sobre tu piel. En AlanaGyn se realiza dentro de una clínica médica, con una valoración inicial de tu tipo de piel y de vello para definir los parámetros y el número estimado de sesiones.
La clínica se encuentra en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires, y atiende de lunes a sábado, lo que facilita mantener la constancia que este tratamiento necesita.
Tu plan se define en una valoración, según tu piel, tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Estamos en Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo si este tratamiento es el indicado para ti.
La sensación es de calor rápido o de un golpecito de liga. Es más notoria en zonas con vello grueso y piel sensible, y suele disminuir conforme avanzan las sesiones, porque hay menos vello.
La mayoría de los planes va de 6 a 10 sesiones. El número depende de la zona, del color y grosor del vello y de factores hormonales. En la valoración se te da un estimado para tu caso.
Entre 4 y 8 semanas, según la zona. Respetar el intervalo es importante porque sigue el ciclo de crecimiento del vello.
Se logra una reducción permanente de buena parte del vello. No se puede prometer que no vuelva a salir ninguno, y por eso algunas personas hacen sesiones de mantenimiento ocasionales.
Sí puede tratarse, con la tecnología y los parámetros adecuados para tu tono de piel. Lo que no debe hacerse es aplicar láser sobre piel bronceada recientemente.
Porque el láser debe actuar sobre la raíz, que está bajo la piel. Si el vello está largo, la energía se queda en la superficie, molesta más y pierde eficacia. La cera y las pinzas no se usan porque arrancan la raíz.
Durante el embarazo se pospone por precaución. Puedes retomar tu plan después, con una nueva valoración.
Sí, es lo más común. Por ejemplo, axilas junto con piernas o con la zona de bikini.
Se recomienda evitarlo en la zona tratada de dos a cuatro semanas antes y después de cada sesión, y usar protector solar. El bronceado aumenta el riesgo de manchas y quemaduras.
Sí. Como se realiza en zonas distintas, puede convivir con tratamientos faciales de medicina estética. Si se trata del rostro, tu médica organiza los tiempos entre uno y otro.