¿Qué es la cirugía mínimamente invasiva?

La cirugía mínimamente invasiva permite operar el útero, los ovarios y las trompas sin una incisión grande en el abdomen. Se trabaja con una cámara delgada conectada a un monitor e instrumentos finos que entran por orificios pequeños o por la vagina. Las dos técnicas principales son la laparoscopia y la histeroscopia.

Laparoscopia

Se hacen varias incisiones pequeñas en el abdomen, de alrededor de un centímetro o menos, una de ellas en el ombligo. El abdomen se llena con gas para tener espacio y ver bien los órganos. Se realiza con anestesia general.

Histeroscopia

Se introduce una cámara delgada por la vagina y el cuello del útero para ver y tratar el interior del útero, sin incisiones. Según el caso, puede hacerse con anestesia local, sedación o anestesia general.

Laparoscopia Histeroscopia
Por dónde se entra Incisiones pequeñas en el abdomen Vagina y cuello del útero, sin incisiones
Qué puede tratar Quistes de ovario, endometriosis, miomas en la pared o por fuera del útero, retiro del útero o de las trompas Pólipos, miomas dentro de la cavidad, adherencias o tabiques del útero
Recuperación habitual De una a varias semanas, según la cirugía De uno a dos días

Son procedimientos de la ginecología quirúrgica, y su indicación siempre parte de una valoración y de estudios previos.

Cuándo se considera la cirugía laparoscópica

La cirugía se plantea cuando un problema causa síntomas que afectan tu vida, cuando hace falta confirmar un diagnóstico o cuando un hallazgo necesita estudiarse. En muchos casos hay opciones sin cirugía, y en la valoración se revisan primero.

  • Miomas uterinos que causan sangrado abundante, dolor, presión o dificultad para embarazarse. Se pueden retirar conservando el útero.
  • Quistes de ovario que persisten, crecen, duelen o tienen características que conviene estudiar. Cuando es posible, se retira el quiste y se conserva el ovario.
  • Endometriosis, para confirmar el diagnóstico y retirar lesiones cuando el dolor no mejora con tratamiento médico o hay dificultad para embarazarse.
  • Pólipos endometriales y miomas dentro del útero, sobre todo si causan sangrado anormal o problemas de fertilidad.
  • Dolor pélvico crónico sin causa clara, en casos seleccionados.

Cuándo se prefiere otra técnica

En algunos casos conviene la cirugía abierta: masas muy grandes, adherencias extensas por cirugías previas, algunas sospechas de cáncer o ciertas enfermedades del corazón o de los pulmones. También puede ser necesario cambiar a cirugía abierta durante la operación, si la situación lo requiere para tu seguridad.

Ginecóloga con un modelo de útero y ovarios para explicar la cirugía ginecológica laparoscópica en Monterrey

De la valoración a la cirugía

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Valoración y estudios

Se revisan tus síntomas y estudios, como el ultrasonido pélvico, para decidir si la cirugía es necesaria y qué técnica conviene.

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Preparación

Se piden análisis y, según tu edad y tu salud, una valoración preoperatoria. Te explicamos el procedimiento, sus riesgos y sus alternativas, y firmas el consentimiento informado.

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Cirugía

La laparoscopia se hace en quirófano, con anestesia general. Algunas histeroscopias sencillas pueden hacerse en consultorio y otras requieren quirófano. En tu valoración te decimos dónde se realizaría la tuya.

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Alta y revisión

Muchas pacientes se van a casa el mismo día o al día siguiente. En la revisión se valora tu evolución y se comenta el resultado de patología, si se tomaron muestras.

La decisión de operar se toma contigo. Tienes derecho a conocer las alternativas, a hacer todas tus preguntas y a pedir una segunda opinión.

¿Tienes dudas antes de agendar? Escríbenos por WhatsApp y te orientamos para tu valoración.
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Ventajas y recuperación

Cuando está indicada, la cirugía de mínima invasión suele ofrecer ventajas frente a la cirugía abierta:

  • Menos dolor después de la operación.
  • Menos tiempo en el hospital.
  • Regreso más rápido a tus actividades.
  • Cicatrices pequeñas y menor riesgo de infección de la herida.

Tiempos aproximados de recuperación

Procedimiento Actividades ligeras Lo que se pospone
Histeroscopia En uno a dos días Relaciones sexuales, tampones y albercas por unos días, según te indiquen
Laparoscopia para quistes o endometriosis En una a dos semanas Ejercicio intenso y cargar peso durante algunas semanas
Retiro de miomas o del útero por laparoscopia En dos a cuatro semanas Ejercicio intenso y relaciones sexuales hasta que lo autorice tu médica, a menudo alrededor de seis semanas

Son rangos generales: tu recuperación depende de la cirugía, de tu salud y de tu trabajo. Después de la laparoscopia es normal sentir cansancio y dolor en el hombro por el gas, que pasa en uno a tres días.

Cuidados antes y después

Antes

  • Respeta las horas de ayuno que te indiquen.
  • Avisa de todos tus medicamentos y suplementos, sobre todo anticoagulantes o aspirina, y de tus alergias. No suspendas nada sin indicación.
  • Si fumas, intenta dejarlo lo antes posible; disminuye las complicaciones.
  • Organiza quién te lleve, te recoja y te acompañe las primeras horas.

Después

  • Camina desde el primer día, poco a poco; ayuda a prevenir coágulos y a eliminar el gas.
  • Mantén las heridas limpias y secas, como te expliquen.
  • No cargues objetos pesados ni hagas ejercicio intenso hasta que te autoricen.
  • Toma solo los analgésicos indicados.
  • Acude a tu revisión, aunque te sientas bien.

Riesgos y señales de alarma

Toda cirugía tiene riesgos, también la de mínima invasión. Los más frecuentes son leves: dolor en las incisiones, náusea por la anestesia, moretones y dolor de hombro por el gas.

Con menos frecuencia pueden presentarse sangrado, infección, lesión de órganos cercanos como la vejiga, el intestino o los uréteres, trombosis o complicaciones de la anestesia. En la histeroscopia existe un riesgo bajo de perforación del útero o de absorber demasiado líquido. Cuando se retiran miomas grandes por incisiones pequeñas hay que fragmentarlos, y antes se valora con cuidado la posibilidad, poco frecuente, de una lesión maligna.

Señales de alarma después de la cirugía

Acude a urgencias o comunícate de inmediato con tu médica si tienes:

  • Fiebre de 38 °C o más.
  • Dolor que aumenta en lugar de disminuir o que no cede con los analgésicos indicados.
  • Sangrado vaginal abundante, que empape una toalla en una hora.
  • Una herida roja, caliente, con pus o que se abre.
  • Vómito persistente o el abdomen muy inflamado.
  • Falta de aire, dolor en el pecho o una pierna hinchada y dolorosa.
  • Dificultad para orinar.

Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.

Decidir con toda la información

En AlanaGyn la cirugía empieza con una valoración completa: las ginecólogas revisan tus estudios y te explican las opciones con y sin cirugía antes de decidir. Si operar es lo indicado, te decimos qué técnica se recomienda, dónde se realizaría y cómo será tu recuperación. La consulta está en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.

Atención personalizada

Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.

Salud y estética en un mismo lugar

Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.

Ubicación

Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.

Horario amplio

Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.

Quién te atiende

Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.

Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.

Equipo médico de AlanaGyn: Dra. Angelina Martínez Longoria, Dra. Nancy y Dra. Karla Mata Mejía

Agenda tu valoración

En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.

Padecimientos y estudios relacionados

Dudas comunes sobre la cirugía laparoscópica

Muchas pacientes se van a casa el mismo día o al día siguiente. La incapacidad va de uno a dos días en una histeroscopia a dos a cuatro semanas cuando se retiran miomas o el útero por laparoscopia. En tu valoración te damos un estimado según tu trabajo.

En la laparoscopia quedan cicatrices pequeñas, una de ellas dentro del ombligo, que suelen notarse poco con el tiempo. La histeroscopia no deja cicatrices porque se hace por la vagina.

El gas que se usa para inflar el abdomen irrita el diafragma, y ese dolor se refleja en el hombro. Es normal, suele pasar en uno a tres días, y caminar ayuda.

Muchas cirugías conservan el útero y los ovarios, y algunas buscan precisamente mejorar la fertilidad. Después de retirar miomas, por ejemplo, se indica cuánto tiempo esperar antes de buscar embarazo y se revisa cómo convendría el parto.

Muchas veces sí. Algunos quistes desaparecen solos, y los miomas o la endometriosis pueden manejarse con medicamentos en ciertos casos. En la valoración se revisan primero estas opciones.

La laparoscopia se hace con anestesia general. La histeroscopia puede hacerse con anestesia local, sedación o anestesia general, según lo que se vaya a tratar. El plan de anestesia lo explica el anestesiólogo.

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