El tratamiento del síndrome premenstrual en Monterrey empieza por entender tus síntomas: cuándo aparecen, cuánto te afectan y qué los alivia. En AlanaGyn las ginecólogas te ayudan a confirmarlo con un diario de síntomas y a elegir un manejo a tu medida.
El síndrome premenstrual (SPM) es un conjunto de síntomas físicos y emocionales que aparecen en los días previos a la menstruación y se alivian poco después de que empieza el sangrado. Se presenta en la segunda mitad del ciclo, después de la ovulación, y se repite mes con mes.
Muchas mujeres notan algún cambio antes de su regla, como senos sensibles o más cansancio. Se habla de síndrome premenstrual cuando esos síntomas afectan tu trabajo, tus estudios, tus relaciones o tu descanso. Es un motivo frecuente de consulta de ginecología, y tiene manejo.
Su causa exacta no se conoce. Los niveles de hormonas suelen ser normales; lo que parece influir es una mayor sensibilidad del cerebro a los cambios hormonales que siguen a la ovulación, en la que participa la serotonina. Por eso no se presenta durante el embarazo y termina con la menopausia.
Es la forma más intensa: predominan los síntomas emocionales y afectan de manera seria la vida diaria. Se reconoce como un trastorno del estado de ánimo ligado al ciclo, y también tiene tratamiento.
| Síndrome premenstrual | Trastorno disfórico | |
|---|---|---|
| Qué predomina | Síntomas físicos y emocionales leves o moderados | Tristeza profunda, enojo o ansiedad intensos |
| Impacto | Molesta, pero te deja seguir con tu rutina | Afecta de forma importante el trabajo o la familia |
| Manejo habitual | Ajustes en la rutina y, si hace falta, medicamentos | Medicamentos y apoyo psicológico |
Los síntomas varían de una mujer a otra y de un ciclo a otro. Lo que los distingue es el momento: aparecen una o dos semanas antes de tu regla y mejoran en los primeros días del sangrado.
Platicamos de tus síntomas, tu ciclo, tu salud emocional y los medicamentos o anticonceptivos que usas.
Registras cada día, durante al menos dos ciclos, qué síntomas tienes y con qué intensidad. Es la herramienta clave del diagnóstico.
No hay un análisis de sangre que diagnostique el SPM. Según tu caso, se revisan la tiroides o si hay anemia.
Se elige el manejo según la intensidad de tus síntomas y tus planes, por ejemplo si buscas embarazo.
Si los síntomas se concentran antes de la regla y desaparecen en la semana posterior, el patrón apunta a SPM. Si duran todo el mes, conviene buscar otra explicación, como depresión, ansiedad o un problema de tiroides, que también pueden empeorar antes de la menstruación.
El manejo depende de la intensidad de tus síntomas y lo indica tu ginecóloga. Muchas mujeres mejoran con los ajustes de rutina de la sección de cuidados; otras necesitan además alguna de estas opciones:
Para los casos graves que no responden existen tratamientos que suspenden por un tiempo el ciclo hormonal, con vigilancia estrecha.
Conviene seguir con el diario durante el tratamiento y revisar el resultado después de dos o tres ciclos. Si la mejoría no basta, se ajusta la dosis o se cambia de opción.
Si tienes pensamientos de hacerte daño o de quitarte la vida, no esperes a la consulta ni a que pase la regla: acude a urgencias o llama al 911. Pueden aparecer en el trastorno disfórico premenstrual y requieren atención el mismo día.
Los ISRS pueden causar náusea, alteraciones del sueño o menos deseo sexual, que se revisan en el seguimiento. Los anticonceptivos combinados no son adecuados para todas: por ejemplo, si fumas y tienes más de 35 años, si tienes migraña con aura o antecedente de trombosis.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
En AlanaGyn el síndrome premenstrual se atiende con calma y con datos: las ginecólogas revisan tu diario contigo, te explican las opciones y ajustan el plan en las consultas de seguimiento. Si conviene sumar apoyo de psicología o psiquiatría, te lo decimos con claridad. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.
Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Sí, muchas mujeres notan cambios leves en esos días. Vale la pena consultar cuando se repiten cada mes y te quitan días de trabajo o de descanso. No tienes que aguantarlos.
La diferencia está en la intensidad de los síntomas emocionales y en cuánto afectan tu vida. Un diario de al menos dos ciclos y la consulta con tu ginecóloga permiten distinguirlos.
Algunas formulaciones mejoran los síntomas porque evitan la ovulación. Otras no los cambian, y en algunas mujeres afectan el estado de ánimo. Se elige con tu ginecóloga según tu salud y tus planes.
No necesariamente. Estos medicamentos actúan sobre la serotonina, que participa en el SPM, y en este caso suelen funcionar en pocos días. Siempre se toman con receta y seguimiento.
Puede cambiar. En los años previos a la menopausia, cuando las hormonas varían más, algunas mujeres notan síntomas más intensos, que desaparecen después de la última regla. Si estás en esa etapa, puede interesarte la consulta de menopausia y climaterio.
Los cólicos durante la regla se llaman dismenorrea y se valoran por separado. Si son intensos o te impiden hacer tu vida, conviene revisar si hay endometriosis u otra causa.
Sí, aunque el plan cambia: los anticonceptivos dejan de ser opción y algunos medicamentos requieren una valoración especial. Coméntalo desde la primera consulta.