La eliminación de tatuajes con láser en Monterrey fragmenta la tinta para que tu cuerpo la retire poco a poco, sesión tras sesión. Cuántas sesiones necesitas y qué tanto se aclara dependen de los colores, de la tinta y de tu tipo de piel, y eso se revisa en una valoración.
Son rangos generales; en tu valoración te decimos qué esperar en tu caso.
La tinta de un tatuaje queda en la dermis en forma de partículas demasiado grandes para que el cuerpo las retire. Por eso el dibujo permanece durante años.
Los láseres para eliminar tatuajes emiten pulsos de energía muy cortos: de nanosegundos en los láseres Q-switched y de picosegundos en los más recientes. Esa energía rompe las partículas de tinta en fragmentos pequeños, que las células de defensa de la piel recogen y eliminan poco a poco. Por eso el tatuaje se aclara en las semanas que siguen a cada sesión.
Es un tratamiento de medicina estética que pide paciencia: el resultado se construye a lo largo de meses.
Los de picosegundos entregan pulsos todavía más cortos y, en algunos tatuajes, pueden aclarar con menos sesiones, aunque la diferencia varía de un caso a otro. Además, cada color absorbe mejor una longitud de onda distinta, y de las que tenga el equipo depende qué colores puede tratar. En tu valoración te decimos con qué equipo se trabaja en la clínica y qué puede esperarse con los colores de tu tatuaje.
| Color | Cómo suele responder |
|---|---|
| Negro y gris | Son los que responden con más facilidad. |
| Azul oscuro, rojo y naranja | Responden con la longitud de onda adecuada, aunque pueden pedir más sesiones que el negro. |
| Verde y azul claro | Más difíciles. Necesitan otra longitud de onda y suelen sumar sesiones. |
| Amarillo, pastel y fluorescentes | Los más difíciles. Pueden aclarar poco. |
| Blanco, tonos piel, rosa y algunos cafés | Pueden oscurecerse con el láser en lugar de aclararse. Antes se hace una prueba en un área pequeña. |
El maquillaje permanente de cejas o labios suele llevar pigmentos del último grupo. Si es lo que quieres retirar, coméntalo desde el inicio, porque pide una valoración especial.
Se revisan los colores, la antigüedad y la zona del tatuaje, tu tono de piel y tus antecedentes.
Si hace falta, se hace una prueba en un área pequeña. Se aplica anestesia en crema o frío, y se colocan lentes de protección.
El láser recorre el tatuaje con pulsos rápidos. La zona se pone blanca por unos minutos, una reacción esperada.
Se aplica frío y un producto reparador, se cubre la zona y se programa la siguiente sesión.
La aplicación del láser dura de 5 a 30 minutos, según el tamaño del tatuaje. Se siente como el golpe de una liga contra la piel, más llevadero con anestesia y frío.
Después de cada sesión el tatuaje se ve más tenue. En tatuajes negros sobre piel clara a veces se logra que casi no se note; con colores difíciles o en piel morena es común que quede una sombra o un cambio leve en el tono de la piel. Si tu objetivo es taparlo con otro diseño, suelen bastar menos sesiones.
Inflamación, enrojecimiento, puntitos de sangre, ampollas y costras son parte esperada de cada sesión. Los efectos no deseados que conviene conocer son:
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
Quitar un tatuaje lleva meses, y conviene empezar sabiendo qué esperar. En AlanaGyn se revisan los colores de tu tatuaje y tu tono de piel antes de proponerte un plan, y se te dice con franqueza si puede borrarse o solo aclararse. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Nancy, Medicina estética. Especialista en Estética Facial y Corporal. Cédula profesional 12147911, cédula de especialidad 14154785.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Se siente como chasquidos de una liga sobre la piel, con ardor después. La anestesia en crema y el frío durante la sesión lo hacen más llevadero.
Lo habitual es de 5 a 10 o más. Depende de los colores, de la cantidad de tinta, de la zona y de tu tipo de piel. En la valoración te damos un estimado para tu caso.
Tu cuerpo necesita tiempo para retirar los fragmentos de tinta, y la piel para recuperarse. Acortar los intervalos no acelera el resultado y aumenta el riesgo de efectos no deseados.
Sí. Es un objetivo frecuente y suele requerir menos sesiones que borrarlo. Conviene que platiques con tu tatuador cuánto necesita que se aclare.
Sí, con precauciones: se usan longitudes de onda adecuadas para piel oscura y parámetros conservadores. El riesgo de manchas claras es mayor, y eso se platica antes de empezar.
El láser de depilación no debe pasar sobre el tatuaje. Si quieres depilación láser en esa zona, se protege el tatuaje o se espera a terminar de quitarlo.
No. Se pospone hasta después del embarazo, y en la lactancia se valora cada caso.