El ultrasonido mamario en Monterrey es un estudio sin radiación que ayuda a revisar una bolita, un dolor localizado o un hallazgo de tu mastografía. En AlanaGyn te explicamos qué estudio te conviene según tu edad y tus antecedentes, y cómo leer tu resultado.
Son rangos generales; en tu valoración te decimos qué esperar en tu caso.
El ultrasonido de mama usa ondas de sonido para ver el interior de la glándula mamaria y de las axilas. Es especialmente útil para distinguir si una bolita es un quiste con líquido o una masa sólida, algo que la exploración con las manos no siempre permite saber.
No usa radiación ni requiere comprimir la mama, y se puede hacer a cualquier edad, también durante el embarazo y la lactancia.
| Ultrasonido mamario | Mastografía | |
|---|---|---|
| Cómo funciona | Ondas de sonido | Rayos X en dosis baja |
| En qué destaca | Distinguir quistes de masas sólidas y revisar mamas densas | Detectar microcalcificaciones, que pueden ser una señal temprana de cáncer |
| Edad en que más se usa | Antes de los 40, o como complemento a cualquier edad | Desde los 40 años, como estudio de detección |
| Su límite | Casi no ve las microcalcificaciones | Pierde detalle en mamas densas |
Por eso, a partir de los 40 años el ultrasonido mamario se suma a la mastografía, pero no la sustituye. Las guías mexicanas recomiendan la mastografía de detección desde esa edad, con la frecuencia que tu médica te indique según tu riesgo. Si tienes dudas sobre qué estudio te toca, platícalo en tu consulta de ginecología.
Una mama densa tiene más tejido glandular y fibroso que grasa. Es frecuente, sobre todo antes de la menopausia. En la mastografía ese tejido se ve blanco, igual que algunas lesiones, y puede ocultarlas; sumar el ultrasonido ayuda a revisar mejor. Además, la mama densa aumenta un poco el riesgo de cáncer de mama, otra razón para no dejar pasar tus estudios.
Revisamos tus síntomas, tu historia familiar y tus estudios previos de mama, si los tienes.
Te recuestas boca arriba con el brazo por detrás de la cabeza, para que la mama quede extendida.
Con gel, el transductor recorre cada mama y la axila. Si hay un hallazgo, se mide y se revisa desde varios ángulos.
El resultado se clasifica con la escala BI-RADS y se explica qué significa y qué sigue.
Suele tomar de 15 a 30 minutos. Se siente la presión del transductor, un poco más si la mama está sensible, y al terminar puedes seguir con tus actividades normales.
BI-RADS es una escala internacional para clasificar lo que se ve en los estudios de mama. Sirve para que el reporte diga lo mismo en cualquier lugar y para indicar el siguiente paso.
| Categoría | Qué quiere decir | Qué suele seguir |
|---|---|---|
| 0 | El estudio no basta para concluir | Completar con otro estudio o comparar con anteriores |
| 1 | No se encontró nada | Tu calendario habitual de estudios |
| 2 | Hallazgo benigno, como un quiste simple | Tu calendario habitual de estudios |
| 3 | Hallazgo probablemente benigno | Control en unos meses para confirmar que no cambia |
| 4 | Hallazgo sospechoso | Biopsia |
| 5 | Hallazgo muy sospechoso | Biopsia |
| 6 | Cáncer ya confirmado por biopsia | Tratamiento con especialistas |
La mayoría de los resultados son BI-RADS 1 o 2. Aun en las categorías 4 y 5, el diagnóstico lo da la biopsia, y muchas de las lesiones que se biopsian resultan benignas. Si tu resultado requiere biopsia o valoración por un especialista en mama, te orientamos sobre los siguientes pasos.
Conoce cómo se sienten tus mamas normalmente. Si notas una bolita nueva, piel retraída o con aspecto de cáscara de naranja, un pezón que se hunde o salida de líquido con sangre, agenda una consulta sin esperar a tu siguiente estudio.
El ultrasonido mamario es un estudio muy seguro: no usa radiación y se puede repetir las veces que haga falta. Sus limitaciones importan para entender el resultado:
Si tienes antecedentes familiares de cáncer de mama u ovario, coméntalo: puede adelantar la edad de tus estudios o sumar otros, como la resonancia magnética.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
El ultrasonido mamario rinde más dentro de un plan de detección acorde con tu edad. En AlanaGyn tu ginecóloga revisa tus antecedentes, te indica qué estudio necesitas y te explica el reporte en palabras claras. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.
Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Después de los 40 años, no. La mastografía detecta microcalcificaciones que el ultrasonido casi no ve. Lo habitual es usarlos juntos cuando hace falta.
Para mujeres sin síntomas ni riesgo especial, las guías mexicanas recomiendan iniciar la mastografía a los 40 años. Antes de esa edad, el ultrasonido se usa cuando hay un síntoma o un riesgo mayor.
No. Se siente el gel y la presión del transductor; si una zona está sensible, se trabaja con más suavidad.
Sí. Como no usa radiación, es el estudio de elección para revisar un cambio en la mama en esas etapas. Si estás lactando, conviene amamantar o extraerte leche antes.
Es un hallazgo probablemente benigno. Se recomienda un control en unos meses para confirmar que no cambia; lo importante es no saltarte ese control.
Sí. Permite revisar el tejido mamario alrededor del implante y algunas alteraciones del propio implante. En ciertos casos se complementa con resonancia magnética.
Sí. Si te corresponde, tu ginecóloga puede indicarte un ultrasonido pélvico, y si es tu revisión anual, puedes considerar el chequeo ginecológico.