El implante anticonceptivo en Monterrey es una varilla delgada que se coloca bajo la piel del brazo y te protege durante años sin que tengas que acordarte de nada. En AlanaGyn lo colocan y lo retiran tus ginecólogas, con anestesia local y en pocos minutos.
Son rangos generales; en tu valoración te decimos qué esperar en tu caso.
El implante subdérmico es una varilla flexible, del tamaño aproximado de un cerillo, que se coloca justo debajo de la piel en la cara interna del brazo. Libera de forma constante una dosis baja de progestina, una hormona parecida a la progesterona.
Funciona sobre todo impidiendo la ovulación, y además espesa el moco del cuello del útero para dificultar el paso de los espermatozoides. Junto con el DIU, es de los métodos más eficaces: con uso real se embarazan menos de 1 de cada 100 mujeres al año.
No contiene estrógeno, así que pueden usarlo muchas mujeres que no toleran o no deben usar pastillas combinadas. Si quieres ver cómo se compara con otras opciones, revisa la comparativa de anticonceptivos.
Depende del producto. Existen implantes de una y de dos varillas, con hormonas distintas, y su protección va de 3 a 5 años, según el producto. En tu consulta te decimos cuál se coloca y hasta qué fecha te protege. Anota esa fecha en tu celular para no pasarte.
El cambio en el patrón de sangrado es el efecto más frecuente del implante y la principal razón por la que algunas mujeres lo retiran antes de tiempo. Si un sangrado impredecible te afectaría mucho, platícalo en la consulta: quizá un dispositivo intrauterino te acomode más.
Se revisa tu historia clínica, se descarta embarazo y se elige el momento adecuado para colocarlo.
Se limpia la cara interna del brazo que menos usas y se aplica anestesia con una aguja muy fina.
Con un aplicador estéril, la varilla se desliza justo debajo de la piel. No hace falta cortar ni dar puntos.
Se palpa la varilla para confirmar que quedó en su lugar, aprendes a sentirla y se coloca un vendaje.
La colocación toma pocos minutos. Después del piquete de la anestesia, por lo general solo se siente presión. La mayoría de las mujeres regresa a sus actividades el mismo día, con el brazo sensible y a veces con un moretón durante algunos días.
Con el implante, la regla cambia en la mayoría de las mujeres y el patrón es difícil de predecir. Algunas dejan de sangrar, otras sangran poco y de vez en cuando, y otras tienen manchados frecuentes o prolongados. Lo que pasa en los primeros 3 meses suele dar una idea de cómo seguirá, aunque puede cambiar con el tiempo.
Si el sangrado te molesta, coméntalo: hay tratamientos de corta duración que pueden ayudar, y tu ginecóloga revisa que no haya otra causa, como una infección. Si nada te funciona, el implante se puede retirar en cualquier momento.
Algunas mujeres notan dolor de cabeza, acné, sensibilidad en los senos o cambios de ánimo, por lo general leves. Los cambios de peso se reportan con frecuencia, aunque los estudios no han encontrado una relación clara con el implante.
Se hace en consultorio, también con anestesia local. Se hace una pequeña incisión de unos milímetros cerca de la punta de la varilla, se empuja con suavidad y se extrae con una pinza. Se cierra con cintas adhesivas y casi nunca hacen falta puntos.
Si quieres seguir protegida, se puede colocar un implante nuevo por la misma incisión, en la misma cita. Si lo retiras para embarazarte, la fertilidad regresa pronto, en pocas semanas.
Cuando la varilla no se palpa, antes de retirarla se localiza con ultrasonido. Por eso es tan importante que la coloque personal capacitado y que se verifique al terminar.
Las complicaciones de la colocación y el retiro son poco frecuentes:
Si te embarazas con el implante, algo muy poco probable, consulta pronto. Acude a urgencias si tienes dolor abdominal intenso, sobre todo con retraso de la regla, o dolor en el pecho o falta de aire repentina.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
El implante funciona bien cuando se coloca a la profundidad correcta y se retira sin complicaciones. En AlanaGyn lo colocan y lo retiran ginecólogas, que además te ayudan a manejar el sangrado irregular si aparece, dentro de nuestros servicios de ginecología. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.
Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Lo que más se siente es el piquete de la anestesia local. Después suele notarse solo presión, y el brazo queda sensible unos días.
Por lo general no se ve, aunque se puede palpar bajo la piel. En brazos muy delgados puede notarse un poco.
De 3 a 5 años, según el producto. Puedes retirarlo antes cuando quieras.
Puede pasar, pero no a todas. Algunas dejan de sangrar, otras sangran poco y otras tienen manchados frecuentes. Si el patrón te molesta, hay opciones para mejorarlo.
Se retira en consultorio y la fertilidad regresa pronto, en pocas semanas.
No. Con parejas nuevas usa condón y considera hacerte pruebas de infecciones de transmisión sexual.
Sí. Puede colocarse después del parto y no se ha visto que afecte la producción de leche ni el crecimiento del bebé.
La mayoría de los antibióticos no. La rifampicina, algunos anticonvulsivos y ciertos medicamentos para el VIH sí pueden reducir su eficacia. Avisa siempre que tienes el implante cuando te receten algo.