La salud sexual femenina en Monterrey merece un espacio donde puedas preguntar sin pena. En AlanaGyn las ginecólogas revisan contigo temas como el deseo, el dolor en las relaciones, la lubricación o la anticoncepción, con confidencialidad y con información clara.
La salud sexual es parte de tu salud general. Significa poder vivir tu sexualidad con bienestar, sin dolor, sin miedo y con información, en cada etapa de tu vida.
Muchas mujeres pasan años con molestias que creen normales, como dolor en las relaciones o falta de deseo, y nunca lo comentan con su médico. Son motivos frecuentes de consulta con una ginecóloga, tienen explicación y muchas veces tienen manejo.
No existe una frecuencia "normal" de relaciones ni un nivel de deseo correcto. Lo importante es si algo te causa malestar a ti o en tu relación. Conviene consultar si:
El sangrado después de las relaciones siempre debe revisarse, aunque sea poco y no duela.
Empezamos platicando. Tú decides qué contar y a qué ritmo; no hay preguntas tontas.
Se revisan tus antecedentes, medicamentos, embarazos y partos, tu método anticonceptivo y tu estado de ánimo, porque todo influye en la sexualidad.
Cuando hay dolor, resequedad o cambios en la zona íntima, se hace una exploración cuidadosa, con tu permiso. Puedes pedir que se detenga en cualquier momento.
Se te explica qué puede estar pasando y qué opciones hay: tratamiento médico, estudios, ejercicios o el apoyo de otro especialista.
Puedes venir sola o con tu pareja, como te sientas más cómoda.
El manejo depende de lo que esté pasando. Estos son los escenarios más frecuentes:
Tiene muchas causas posibles: poca lubricación, infecciones, cambios hormonales, endometriosis, cicatrices o una contracción involuntaria de los músculos del piso pélvico. Por eso primero se busca la causa. Si quieres saber más, aquí explicamos el vaginismo y la dispareunia.
Los lubricantes y los humectantes vaginales ayudan en muchos casos. Cuando la resequedad se debe a la menopausia o a la lactancia, hay tratamientos locales que tu ginecóloga puede indicarte, como los que se usan para la resequedad vaginal de la menopausia.
El deseo cambia con el estrés, el cansancio, la relación de pareja, algunos medicamentos y las etapas hormonales. Se revisan esos factores primero. A veces cambiar un anticonceptivo o un medicamento hace diferencia; otras veces conviene la terapia sexual o de pareja.
Muchas dificultades sexuales tienen un componente emocional o de pareja. En esos casos lo recomendable es trabajar en conjunto: la ginecóloga atiende la parte física y te orienta para buscar apoyo de sexología, psicología o fisioterapia de piso pélvico. Suele ser útil cuando hay miedo o ansiedad ante las relaciones, antecedentes de violencia, conflictos de pareja o vaginismo.
Los cambios en la sexualidad suelen mejorar de forma gradual. Por eso se programan revisiones para ver cómo vas y ajustar el plan.
Evita usar por tu cuenta cremas hormonales, pastillas para el deseo o productos que prometen mejorar el desempeño. Algunos no tienen respaldo y otros pueden tener efectos secundarios.
Casi todas las dificultades sexuales pueden atenderse en una consulta programada. Algunas señales, en cambio, necesitan revisión pronto:
Si vives violencia en tu relación, llama al 911. Y si necesitas anticoncepción de emergencia, busca orientación médica lo antes posible: entre más pronto se use, mejor funciona.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
En AlanaGyn la consulta de salud sexual la dan ginecólogas, en un ambiente privado y respetuoso, sin importar tu edad, tu orientación o tu tipo de relación. Lo que platicas queda en tu expediente, que es confidencial. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.
Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.
Sí. El deseo varía con la edad, el estrés, el cansancio, la relación de pareja y las etapas hormonales. Solo es un problema si a ti te causa malestar; en ese caso vale la pena revisarlo.
Es frecuente, pero no tienes por qué aguantarlo. Tiene causas que se pueden identificar y, en muchos casos, tratar. Consulta aunque el dolor sea leve.
Los de base agua o silicona son los más usados y son compatibles con el condón de látex. Evita los que tienen fragancias o efecto de calor si te irritan. Si la resequedad es constante, coméntalo: puede tener una causa hormonal.
Algunas mujeres notan cambios con los métodos hormonales, aunque no a todas les pasa. Si lo notas, coméntalo con tu ginecóloga para valorar otras opciones.
Sí. Lo que compartes queda en tu expediente clínico y no se comenta con tu familia ni con tu pareja.
Un buen punto de partida es la ginecóloga, para descartar causas físicas. Si el tema tiene un componente emocional o de pareja, te orienta para trabajar también con sexología o psicología.
En la lactancia y en la menopausia bajan los estrógenos, lo que puede causar resequedad y dolor. También influyen el cansancio y los cambios en el cuerpo. Hay opciones para cada etapa; en la página de menopausia encuentras más información.
Solo si hace falta y con tu permiso. Muchas veces la primera consulta es sobre todo una conversación, y la exploración se programa cuando te sientas lista.