¿Qué abarca la salud sexual?

La salud sexual es parte de tu salud general. Significa poder vivir tu sexualidad con bienestar, sin dolor, sin miedo y con información, en cada etapa de tu vida.

Muchas mujeres pasan años con molestias que creen normales, como dolor en las relaciones o falta de deseo, y nunca lo comentan con su médico. Son motivos frecuentes de consulta con una ginecóloga, tienen explicación y muchas veces tienen manejo.

Temas que puedes traer a consulta

  • Cambios en el deseo sexual.
  • Dolor durante o después de las relaciones.
  • Resequedad o falta de lubricación.
  • Dificultad para excitarte o para llegar al orgasmo.
  • La elección de un método anticonceptivo.
  • Prevención y pruebas de infecciones de transmisión sexual.
  • Cambios después del parto, en la lactancia o en la menopausia.
  • Dudas sobre tu cuerpo, tu flujo o tu salud íntima.

Señales para pedir una consulta

No existe una frecuencia "normal" de relaciones ni un nivel de deseo correcto. Lo importante es si algo te causa malestar a ti o en tu relación. Conviene consultar si:

  • Sientes dolor en la penetración o después de las relaciones.
  • Tu cuerpo se tensa al intentar la penetración o no logras tenerla.
  • Tu deseo cambió y eso te preocupa.
  • Notas resequedad, ardor o irritación al tener relaciones.
  • Empezaste un medicamento o un anticonceptivo y notaste cambios en tu sexualidad.
  • Estás en el posparto, la lactancia o la menopausia y tu vida sexual cambió.
  • Tienes dudas y no sabes a quién preguntar.

El sangrado después de las relaciones siempre debe revisarse, aunque sea poco y no duela.

Cómo es la consulta de salud sexual femenina

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Conversación

Empezamos platicando. Tú decides qué contar y a qué ritmo; no hay preguntas tontas.

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Historia clínica

Se revisan tus antecedentes, medicamentos, embarazos y partos, tu método anticonceptivo y tu estado de ánimo, porque todo influye en la sexualidad.

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Exploración, solo si hace falta

Cuando hay dolor, resequedad o cambios en la zona íntima, se hace una exploración cuidadosa, con tu permiso. Puedes pedir que se detenga en cualquier momento.

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Plan

Se te explica qué puede estar pasando y qué opciones hay: tratamiento médico, estudios, ejercicios o el apoyo de otro especialista.

Puedes venir sola o con tu pareja, como te sientas más cómoda.

¿Tienes dudas antes de agendar? Escríbenos por WhatsApp y te orientamos para tu valoración.
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Manejo y seguimiento

El manejo depende de lo que esté pasando. Estos son los escenarios más frecuentes:

Dolor en las relaciones

Tiene muchas causas posibles: poca lubricación, infecciones, cambios hormonales, endometriosis, cicatrices o una contracción involuntaria de los músculos del piso pélvico. Por eso primero se busca la causa. Si quieres saber más, aquí explicamos el vaginismo y la dispareunia.

Resequedad y lubricación

Los lubricantes y los humectantes vaginales ayudan en muchos casos. Cuando la resequedad se debe a la menopausia o a la lactancia, hay tratamientos locales que tu ginecóloga puede indicarte, como los que se usan para la resequedad vaginal de la menopausia.

Deseo sexual

El deseo cambia con el estrés, el cansancio, la relación de pareja, algunos medicamentos y las etapas hormonales. Se revisan esos factores primero. A veces cambiar un anticonceptivo o un medicamento hace diferencia; otras veces conviene la terapia sexual o de pareja.

Cuándo conviene sexología o psicología

Muchas dificultades sexuales tienen un componente emocional o de pareja. En esos casos lo recomendable es trabajar en conjunto: la ginecóloga atiende la parte física y te orienta para buscar apoyo de sexología, psicología o fisioterapia de piso pélvico. Suele ser útil cuando hay miedo o ansiedad ante las relaciones, antecedentes de violencia, conflictos de pareja o vaginismo.

Seguimiento

Los cambios en la sexualidad suelen mejorar de forma gradual. Por eso se programan revisiones para ver cómo vas y ajustar el plan.

Cuidados de tu salud íntima

  • Si necesitas lubricante, elige uno a base de agua o de silicona. Los de aceite pueden dañar el condón de látex.
  • Evita jabones perfumados, duchas vaginales y productos irritantes en la zona íntima.
  • Usa condón con parejas nuevas y hazte pruebas periódicas.
  • Si sueles tener infecciones urinarias, orina después de las relaciones.
  • Acude a tu chequeo ginecológico aunque no tengas molestias.
  • Habla con tu pareja sobre lo que sientes y lo que necesitas.

Evita usar por tu cuenta cremas hormonales, pastillas para el deseo o productos que prometen mejorar el desempeño. Algunos no tienen respaldo y otros pueden tener efectos secundarios.

Riesgos y señales de alarma

Casi todas las dificultades sexuales pueden atenderse en una consulta programada. Algunas señales, en cambio, necesitan revisión pronto:

  • Sangrado después de las relaciones o fuera de tu regla.
  • Llagas, ampollas o verrugas en los genitales.
  • Dolor intenso que aparece de pronto.
  • Flujo con mal olor acompañado de fiebre o dolor en el bajo vientre.

Acude a urgencias si...

  • Sufriste una agresión sexual. Además de atender tu salud física y emocional, pueden ofrecerte medicamentos para prevenir el VIH, otras infecciones y el embarazo. Entre más pronto, mejor.
  • Tuviste una relación con alto riesgo de VIH: el tratamiento preventivo debe iniciarse dentro de las primeras 72 horas.
  • Tienes dolor abdominal fuerte o sangrado con un retraso menstrual.

Si vives violencia en tu relación, llama al 911. Y si necesitas anticoncepción de emergencia, busca orientación médica lo antes posible: entre más pronto se use, mejor funciona.

Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.

Un espacio para preguntar sin pena

En AlanaGyn la consulta de salud sexual la dan ginecólogas, en un ambiente privado y respetuoso, sin importar tu edad, tu orientación o tu tipo de relación. Lo que platicas queda en tu expediente, que es confidencial. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.

Atención personalizada

Tu plan se define en una valoración, según tu historia clínica y lo que quieres lograr.

Salud y estética en un mismo lugar

Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.

Ubicación

Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.

Horario amplio

Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.

Quién te atiende

Dra. Angelina Martínez Longoria, Ginecología y Obstetricia. Más de 10 años de experiencia. Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Coahuila, con residencia en Gineco-Obstetricia en el Hospital "Dr. Ignacio Morones Prieto" UMAE 23 de Monterrey y diplomado en Patología Vulvovaginal.

Dra. Karla Mata Mejía, Ginecología y Obstetricia. Médico Cirujano y Partero con especialidad en Gineco-Obstetricia por la UANL. Certificada por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y miembro del Colegio de Ginecología y Obstetricia de Monterrey.

Equipo médico de AlanaGyn: Dra. Angelina Martínez Longoria, Dra. Nancy y Dra. Karla Mata Mejía

Agenda tu valoración

En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo qué tratamiento es el indicado para ti.

Temas que se relacionan

Preguntas frecuentes de salud sexual

Sí. El deseo varía con la edad, el estrés, el cansancio, la relación de pareja y las etapas hormonales. Solo es un problema si a ti te causa malestar; en ese caso vale la pena revisarlo.

Es frecuente, pero no tienes por qué aguantarlo. Tiene causas que se pueden identificar y, en muchos casos, tratar. Consulta aunque el dolor sea leve.

Los de base agua o silicona son los más usados y son compatibles con el condón de látex. Evita los que tienen fragancias o efecto de calor si te irritan. Si la resequedad es constante, coméntalo: puede tener una causa hormonal.

Algunas mujeres notan cambios con los métodos hormonales, aunque no a todas les pasa. Si lo notas, coméntalo con tu ginecóloga para valorar otras opciones.

Sí. Lo que compartes queda en tu expediente clínico y no se comenta con tu familia ni con tu pareja.

Un buen punto de partida es la ginecóloga, para descartar causas físicas. Si el tema tiene un componente emocional o de pareja, te orienta para trabajar también con sexología o psicología.

En la lactancia y en la menopausia bajan los estrógenos, lo que puede causar resequedad y dolor. También influyen el cansancio y los cambios en el cuerpo. Hay opciones para cada etapa; en la página de menopausia encuentras más información.

Solo si hace falta y con tu permiso. Muchas veces la primera consulta es sobre todo una conversación, y la exploración se programa cuando te sientas lista.

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