El aumento de pómulos en Monterrey con ácido hialurónico devuelve soporte y volumen al tercio medio del rostro. Bien planeado, hace que la cara se vea más descansada sin cambiar tus rasgos.
El aumento de pómulos con ácido hialurónico repone el volumen del tercio medio del rostro, la zona que va de debajo de los ojos a la altura de la nariz. Se usa un gel firme, colocado en profundidad sobre el hueso, para recuperar soporte y proyección.
Con los años, la grasa de las mejillas disminuye y desciende, y el hueso pierde algo de volumen. La cara se aplana, las ojeras se marcan y los surcos junto a la nariz se profundizan. Por eso tratar los pómulos suele mejorar varias cosas a la vez: al devolver soporte arriba, lo de abajo se ve menos caído.
Hay dos formas de plantear un aumento de pómulos en Monterrey: como restauración, para recuperar lo que se perdió, o como realce, para marcar más el pómulo en rostros jóvenes. En ambos casos la clave es la moderación.
El resultado poco natural que a veces se ve en redes aparece cuando se pone demasiado producto o se coloca en el lugar equivocado. Tres criterios ayudan a evitarlo:
Si además de volumen hay flacidez generalizada, puede valorarse un bioestimulador como Sculptra, que trabaja la firmeza de la piel de forma gradual.
Se observan tus proporciones, la posición de tus pómulos y cómo cambia tu rostro al sonreír.
Se señalan los puntos de soporte y se aplica anestesia en crema o local.
El gel se deposita en profundidad con aguja o cánula. Toma de 20 a 30 minutos.
Se valora la simetría y se programa una revisión a las dos semanas.
Lo que suele notarse es un rostro más descansado y con mejor proporción. En muchos casos, después de tratar los pómulos se necesita menos producto en surcos y ojeras, o ninguno.
Los efectos comunes son inflamación, moretones y sensibilidad. Menos frecuentes son la asimetría, el producto palpable o una hinchazón que tarda en bajar en la zona cercana al párpado.
Existe un riesgo bajo de oclusión vascular. Busca atención inmediata ante dolor intenso, cambios de color en la piel o alteraciones en la visión.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Cada caso se valora de forma individual.
Los pómulos son el punto de apoyo del rostro, y por eso suelen ser el primer paso de un plan. En AlanaGyn se revisa tu cara en reposo y al sonreír antes de decidir cuánto producto usar y dónde. Estamos en Plaza Vistacentro, colonia Buenos Aires.
Tu plan se define en una valoración, según tu piel, tu historia clínica y lo que quieres lograr.
Un equipo de ginecología y medicina estética enfocado en el bienestar integral de la mujer.
Estamos en Av. Chapultepec 1201, local L-21, tercer piso, en Monterrey.
Te atendemos de lunes a sábado, de 9 AM a 9 PM, con cita.
Dra. Nancy, Medicina estética. Especialista en Estética Facial y Corporal. Cédula profesional 12147911, cédula de especialidad 14154785.
En la valoración revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y definimos contigo si este tratamiento es el indicado para ti.
Es de las zonas menos molestas. Se siente presión durante la aplicación y sensibilidad leve unos días.
De 12 a 18 meses en promedio, según el producto y tu metabolismo.
Dan soporte y eso mejora de forma moderada el aspecto de los surcos y de la parte baja del rostro. No equivale a un lifting quirúrgico.
Con la cantidad adecuada y el producto colocado en la parte alta y lateral, el efecto es de definición. El aspecto redondo aparece con el exceso.
Muchas veces sí. Al recuperar el soporte de la mejilla, la ojera puede mejorar por sí sola. Lo explicamos en la página de ojeras hundidas.
Suelen suavizarse al tratar el pómulo. Si persisten, se valora el relleno directo del surco.
Sí, el ácido hialurónico puede retirarse con hialuronidasa.